martes, 9 de septiembre de 2008

¿ALGUIEN SABE QUE MAGNIFICA CIUDAD ES ESTA?


Estamos hablando de VEGAS DEL GENIL.
Según nos comenta el lugareño D.Victor Salas, Vegas del Genil es uno de los pocos sitios tranquilos en el pulmón de la vega de Granada, lo suficientemente cerca de Granada (6 minutos) y lo bastante retirado de sus atascos, ruidos y contaminación. Su cercanía de Sierra Nevada a tan sólo 25 minutos y de la playa a 35 minutos hacen un gran contraste en su clima, su paisaje y la sencillez y amabilidad de sus gentes completan el encanto de La Vega.OJALÁ LA ERA DEL LADRILLO NO LO CAMBIE. Más sobre Vegas del Genil en los comentarios del post.


6 comentarios:

P.M.V.G dijo...

A ver.. voy a intentar dar la respuesta correcta aunque la foto no es muy buena, falta como la mitad de su extensión de terreno.
No es ciudad, sino más bien LA CIUDAD NO EDIFICADA y ojalá permanezca así mucho tiempo, su nombre es:

VEGAS DEL GENIL
-----------------------------------
Prórrogo:
Vegas del Genil es uno de los pocos sitios tranquilos en el pulmón de la vega de Granada, lo suficientemente cerca de Granada (6 minutos) y lo bastante retirado de sus atascos, ruidos y contaminación. Su cercanía de Sierra Nevada a tan sólo 25 minutos y de la playa a 35 minutos hacen un gran contraste en su clima, su paisaje y la sencillez y amabilidad de sus gentes completan el encanto de La Vega.
OJALÁ LA ERA DEL LADRILLO NO LO CAMBIE.

V.Salas
-----------------------------------
///*Aquí tiene ud. Un bonito filón periodístico, sería de mucho interés conocer el hábitat de todos los amigos de éste blog … ¿no creéis?. Lástima no se puedan añadir fotos..
Gracias Sr. Grajan.

///////////////////////////////////
¿ Empezamos ?
VEGAS DEL GENIL

Vegas del Genil
Superficie: 14 Km²
Distancia de Granada: 12 Km.
Altitud: 618 metros sobre el nivel del mar
Población:
• Población total. 2007 7.224
• Número de extranjeros. 2007 321

• Población. Hombres. 2007 3.759

• Población. Mujeres. 2007 3.465

Gentilicio; Vegueños, Purchileños, Ambroleños o Belicineros

Coordenadas geográficas son 37°10' N, 3º41' O

• ORIGENES
Vegas del Genil es un mu¬nicipio de la provincia de Granada, situado al Oeste de la capital, con una super¬ficie de 14’68 km2 y una po¬blación de 7.147 habitantes (29-09-06). Ubicado en la comarca de la Vega de Granada ocupa parte de las tierras más fértiles del va¬lle del Genil, ya que su término está atravesado por este río, jun¬to con sus afluentes Beiro y Dílar y, además, por el Arroyo Salado. Esto hace que sus tierras sean se¬dimentarias (limos, margas, etc.) por lo que el 90% son de regadío.
Es un municipio reciente, ya que a raíz del Art. 9 de la Ley y Re¬glamento de Población y Demar¬cación Territorial de 17 de mayo de 1952 se fusionaron 3 antiguos municipios creados en el siglo XVI en uno solo, según el Decreto nº 243/76 de 23 de enero de 1976, (B.O.E. nº 41 de 17 de febrero de 1976) que establece lo siguiente: “se aprueba la fusión voluntaria de los municipios de Ambroz, Belicena y Purchil en uno solo con el nombre de Vegas del Genil y capitalidad en Purchil …” Por tanto, aunque la historia de Vegas del Genil es reciente y escasa, la historia de los núcleos que lo constituyen es más rica e interesante.
Antes de describir los diversos acontecimientos de estos tres anti¬guos municipios sería conveniente analizar el origen del nombre de cada uno de ellos:
AMBROZ: pequeña alquería (qura) llamada Hara Amrux (hara = barrio o quizás caserío) según aparece en la revista “Saitabi”, nº XI del año 1961. Don Francisco J. Simonet en su libro Descripción del Reino de Granada (1860, pá¬gina 430) también habla de Hara Amrux, refiriéndose a Ambroz. Por tanto, Hara Amrux podría significar “Caserío o cortijo de Amrux”, nombre propio de per¬sona. También a lo largo de la historia, en distintos documentos, aparece como Halatambrox, corti¬jo de Atambrós, Ambrós. Ambrox y Ambroz.
Este vocablo lo encontramos en otros topónimos del antiguo Reino de Granada y en otras regiones de la Península. Así aparece:
. Iglesia Parroquial de Santa Ma¬ría de Ambroz, en el municipio de Dalías (Almería) con 2 beneficia¬dos y 2 sacristanes en 1501.Cerro de Ambroz: en la Sierra de Andu¬jar (Jaén) cerca del Santuario de la Virgen de la Cabeza.
. Arroyo Ambroz: en el munici¬pio de Ricote (Murcia) que desem¬boca en el río Segura.
. Río Ambroz: en el municipio de Hervás (Cáceres) afluente, por la izquierda, del río Alagón y éste a su vez afluente del río Tajo.
. Ambroz: lugar de la provincia de Madrid, cerca de Vicálvaro, partido judicial de Alcalá de He¬nares.
Ambroz: lugar del municipio de Mondoñedo (Lugo).
Ambrosero: municipio y río de Cantabria.
Hambrona: villa de Soria, partido judicial de Medinaceli, con un importante yacimiento arqueológico.
Mazarambroz: municipio de To¬ledo, partido judicial de Orgaz.
BELICENA: alquería (alcariya, alcaría) de Valaycena que podría venir del topónimo latino “Beli¬cius”, propietario de una villa ro¬mana ubicada en el municipio. A lo largo de la historia, en distintos documentos, aparece como: Vyley¬sena, Balaysena, Balaysana, Balisa¬na, Bencilema, Belizena, etc…
No existe en el territorio peninsular ningún otro topónimo con raíces semejantes a Belicena. En Centroamérica, en la Península del Yucatán, existe un país y un río llamado Belice.
PURCHIL: la alquería (alcari¬ya, alcaría) de Porchil según di¬cen algunos estudiosos carentes de argumentos procede de Borch Hilal (Torre de la Luna o Torre del Alfiler o Torre de la Espina). Sin embargo, en el municipio no existe ninguna torre (hisn, bur􀀀) nazarí como las que se conservan en Romilla, Las Gabias, Cijuela, Láchar, Tocón etc…
En el antiguo municipio de Pur¬chil existió además otro núcleo de población llamado Porchilejo o Purchilejo, no muy lejos del núcleo de Purchil, que desapareció a lo largo del siglo XVII y del que aún hoy quedan algunos vestigios.
Solamente existen dos topóni¬mos en toda la Península, ambos en el antiguo Reino de Granada, con raíces parecidas:
. El Purche: monte de las estriba¬ciones de Sierra Nevada en el mu¬nicipio de Monachil (Granada).
. Purchena: municipio de la pro¬vincia de Almería a orillas del río Almanzora, partido judicial de Huercal Overa.
Orígenes
No hay datos de estos tres muni¬cipios en la Antigüedad, pero se supone que debido a la fertilidad de sus tierras, a la abundancia de agua etc… podría haber estado explotado, eventualmente, por íberos. Posteriormente, los roma¬nos serían los que se asentarían y labrarían sus fértiles tierras, prue¬ba de ello son las diversas mone¬das de plata y cobre encontradas en Purchil o los trozos de cerámica sigilata y restos de tumbas encon¬trados en Belicena.
Con la invasión árabe (año 711) y hasta el final de la Edad Media, se irían afianzando la parcelación de las tierras y sus redes de acequias. Así, por ejemplo, la Acequia Gorda que parte del río Genil, fue creada en el siglo XI por Alfaquí Abucha¬far y, de esta acequia, se inician varios ramales que riegan parte del municipio. Otra acequia importan¬te que riega el municipio a través de diversos ramales es la Tarramonta que podría ser del siglo XII.
Sobre este sistema de explo¬tación de la tierra se crearían los núcleos de población de Ambroz, Belicena, Purchil y Purchilejo, que originarían los tres municipios del siglo XVI.
• HISTORIA RECIENTE
Este municipio granadino nace como tal en 1976 de la unión de tres antiguos ayuntamientos: los de Ambroz, Belicena y Purchil; tres núcleos de población que surgen en el siglo XVIII a raíz de varios cortijos y caseríos. De los tres, fue Belicena (“el lugar de la batalla”), la primera población estable, levantada por los romanos como la típica villa agrícola que abastecía a la granadina Iliberis. Tras la Reconquista, ésta se repuebla con cristianos, mientras que Ambroz y Purchiles mantiene su población morisca hasta la expulsión definitiva de los moros. Entonces también se repoblaron con familias procedentes de otros lugares de Andalucía, de Madrid y de Zamora. En su conjunto, Vegas del Genil forma parte del área metropolitana de la ciudad de Granada, y se encuentra situada justo su oeste.
MONUMENTOS Y DE INTERÉS TURISTICO
En el anejo de Ambroz, los monumentos más destacados son un pequeño oratorio que perteneció a la orden tercera de San Francisco de Granada y la Iglesia Nueva, desde cuya torre se obtiene una amplia panorámica de la vega granadina. Y muy cerca de su núcleo de población, el Cortijo de San Ignacio con su molino de aceite, donde podremos contemplar un cuadro de estilo barroco que recoge una representación pictórica de este edificio.
En Purchil, capital del municipio donde se encuentra el Ayuntamiento de Vegas de Genil, destaca su Iglesia de San José, que guarda dos tallas de Pedro de Mena de finales del siglo XVII: una virgen con niño y la Virgen de Belén.
En Belicena podremos contemplar la iglesia más antigua de Vegas del Genil, dedicada a San Sebastián y que fue levantada sobre un solar que antes ocupó una mezquita. También merece una visita el Cortijo de Las Cañas, con su Ermita del Santo Cristo de las Cañas, que se encuentra en la carretera de Belicena a Santa Fe.
Por último, el Puente del Francés, aunque catalogado dentro del patrimonio de Granada, al encontrarse justo en el límite de nuestro municipio con la capital constituye un atractivo para el futuro disfrute de vecinos y curiosos. Se espera la pronta rehabilitación de su bóveda y se trata de un puente sobre el antiguo cauce del río, puente de sillería del primer tercio del siglo XIX. Representativo de la arquitectura francesa, presenta un solo ojo con arco rebajado
También merece la pena visitar Cortijos de San Ignacio, Cortijo de San Antón y Cortijo de Las Cañas.
En el entorno natural de este término municipal granadino, uno de los lugares más atractivos es el llamado Camino de Cantarranas, que discurre entre Ambroz y Purchil, a través de choperas y secaderos de tabaco. Durante el paseo, que dicen que es uno de los más bucólicos que se puede dar por Granada, nos acompañará el fluir del agua por las acequias heredadas de la época de dominación árabe.
GASTRONOMÍA
Desde el punto de vista gastronómico, en Vegas del Genil nos encontraremos con un amplio abanico de platos tradicionales, entre los que destacan las espárragos, gachas picantes, la olla de San Antón, los pimientos rellenos y el conejo al limón. También podremos degustar estupendos dulces como los huevos moles y los huevos en gloria, los roscos de San Antón, flores en dulce, lechuga con miel negra y dulces de leche frita, entre otros.
FIESTAS Y TRADICIONES
El calendario festivo lo componen las diferentes fiestas que tienen lugar en cada uno de sus núcleos de población. En Purchil se celebran las fiestas del patrón el Viernes de Dolores, y el segundo fin de semana de mayo, su Feria. Las fiestas de Ambroz tiene lugar en octubre y las de Belicena se celebran: el 2 de enero, con el Día de la Toma, y el 25 de abril, su fiesta popular. Además, tanto en el anejo de Ambroz como en el de Purchil, días antes de la cuaresma tiene lugar la llamada Fiestas de la Merendica, una fiesta popular que transcurre en el campo.
Vegas del Genil se encuentra a 12 kilómetros de la ciudad de Granada, Limita con los municipios de Granada, Churriana de la Vega, Cúllar Vega, Las Gabias y Santa Fe


Conservación y diagnóstico Ambiental
LA CIUDAD NO EDIFICADA : LA VEGA
¡NO A LA DESAPARICIÓN DE UN PAISAJE CULTURAL!


La Vega queda inmersa en el fondo de la depresión del Genil. Esta se presenta como una gran fosa hundida que se rellena de materiales postorogénicos, rodeada por montañas. Recorrida por el río Genil como cauce principal y sus afluentes. Resaltar la existencia de un acuífero en la cuenca del citado río (de formación detrítica abarcando todo el depósito aluvial del Genil y sus afluentes). Su superficie es de unos 200 Km2 de forma alargada y siguiendo el eje longitudinal del río en dirección Este-Oeste. Los recursos hídricos oscilan entre los 100 y los 250 Hm3/año, provenientes de la escorrentía superficial (Memoria del Plan General de Ordenación Urbana de Granada).

Constituye la unidad comarcal más importante de la provincia de Granada con una superficie total de 872,3 Km2. Ésta es relevante no sólo por su superficie sino también por su importancia económica, debido a la fertilidad de su vega. Su clima tiene influencia suave del mediterráneo, suelos con alta humedad, descensos en el gradiente térmico, larga duración de las estaciones con temperaturas extremas, sequía estival, heladas y precipitaciones tormentosas conforman unas condiciones microclimáticas concretas.

La vegetación natural es escasa ya que la intervención del hombre en un largo periodo histórico ha transformado profundamente la vegetación clímax. Tanto la escasa vegetación residual, como la actuación agraria o las escasas precipitaciones y sus peculiares características fluviales así como las características del riego, hacen de ésta un paisaje humanizado con múltiples matices. Una vegetación muy significativa para la comprensión del pasado de la Vega en momentos en los que aún no había ganado tanto terreno la agricultura es la riparia, formada en sus inicios por tarayares, sauces, olmos, chopos y zarzas, dominando hoy las plantaciones de chopos en la ribera de los ríos (Bosque Maurel, J., y Ferrer Rodríguez, A., 1999).

Dentro de este conjunto, Granada tiene unas 3.251 Ha. aproximadamente, al oeste de la ciudad y limitando con los municipios de Huétor-Vega, Cájar, La Zubia, Ogíjares, Armilla, Churriana de la Vega, Vegas del Genil, Santa Fe, Atarfe y Maracena.

El largo desarrollo de la cultura musulmana en Granada ha dejado una impronta esencial para la comprensión de este paisaje. Éste consistía en un gran conjunto de huertos con parcelas de distribución irregular en las que se plantaban tanto cultivos herbáceos (sobre todo cereales) como árboles frutales en los márgenes de las parcelas o en pequeños grupos. El hábitat venía determinado por alquerías y cortijos diseminados así como por construcciones de molinos y acequias para las labores relacionadas con las actividades agrarias (Ocaña, 1974). En el siglo XVIII se sustituyen las tradicionales plantaciones de moreras del periodo musulmán por plantaciones de lino y cáñamo (que tanta importancia tendrían para la economía granadina). Estos nuevos cultivos trajeron consigo una industria asociada, y se alteraron con leguminosas y herbáceos. Lino y cáñamo entraron en crisis y fueron sustituidos a finales del XIX y principios del XX por otro cultivo, también industrial, la remolacha. Éste fue el que mayor impronta industrial ha dejado en la Vega, requiriendo gran cantidad de labores y produciendo efectos positivos sobre las rentas y el trabajo, beneficiando al conjunto de la ciudad. La crisis de la remolacha (a partir de 1930) y con ella de la Vega y Granada, produce la emigración de gran parte de la población a la ciudad. Granada se instituye progresivamente en centro de actividades más productivas que la Vega comenzando un proceso de desvinculación de ambos espacios. Tras los años cincuenta (principalmente los años sesenta) los sistemas agrarios tradicionales y el policultivo entran en crisis, aunque esto no cambiaba sustancialmente el paisaje de la Vega. (Guzmán Álvarez, J. R., 1999).

A partir de los años setenta se acentúa el proceso de desruralización de la Vega, entrando en una dinámica que será esencial desde el punto de vista medioambiental. La construcción del Camino de Ronda fue concebida como un límite al crecimiento urbano de Granada a través de la Vega aunque en realidad lo que favoreció fue el desarrollo de los procesos urbanos en este espacio. De esta forma la ciudad se expande, paralelamente, por la Chana y el Zaidín, utilizando el soporte de la Vega dada la dificultad de expansión por otras márgenes de la ciudad. Se asiste así en un cambio en la relación entre el campo y la ciudad, que continúa en nuestros días, actualizándose con la construcción, a finales de los ochenta, de la ronda de Circunvalación de Granada que pretendía, una vez más, servir de frontera a la expansión urbana. La Vega, tras este proceso, ha entrado a formar parte del dominio funcional de la ciudad (Guzmán Álvarez, J. R., 1999). Así, la ciudad ha ido desarrollándose en función de un crecimiento difuso, ya descrito en el apartado IV.2.1., a través de un proceso urbanizador de la Vega, transformando este paisaje.

La Vega puede ser interpretada como un paisaje cultural, en el sentido de la conformación de un conjunto de elementos relacionados con la agricultura, que han evolucionado en el tiempo, y que denotan una fuerte acción del hombre sobre un medio. Este paisaje ha producido en la ciudadanía un valor simbólico, arraigado en los aspectos citados. En este sentido, como todo paisaje, su percepción depende, también, de los niveles de información que sobre él se tienen, de forma que la Vega es percibida por la mayoría de la población como un fondo escénico de la ciudad, junto con Sierra Nevada, un tapiz en el que lo fundamental es una vaga idea de lo agrario: los cambios cromáticos a lo largo del año, la imagen estética del parcelario, construcciones diseminadas tradicionales etc. También existe un sector de la población que lee este paisaje con más informaciones, viendo en él desde la herencia de un pasado agrario musulmán hasta el periodo de auge de la Vega con la producción de la remolacha que ha dejado improntas que van desde edificios industriales azucareros hasta marcas en el trazado urbano (Recogidas, Gran Vía...), o identificando la huella toponímica dejada por los antiguos pagos desde Almanjayar, hasta Arabial o Zaidín. Ahora bien, esta mirada emocional de Granada sobre su vega, formada durante siglos, se enfrenta hoy a profundas alteraciones de los elementos de este paisaje:

La Vega hoy contradice esta representación idealizada de un espacio agrario. La función tradicional de la agricultura de la Vega ha quedado obsoleta, su papel de abastecedora de los mercados locales dejó de tener importancia, estas imágenes sólo permanecen en la imaginación y el recuerdo de los granadinos. (Guzmán Álvarez, J. R., 1999: 51).(Guzmán Álvarez, J. R., 1999: 51).

La Vega ocupa una porción de territorio que además de sus valores como paisaje agrario de valor simbólico, permite concebirla como puro espacio capaz de soportar o desarrollar otras funciones como las urbanísticas, lo que ha supuesto la generación de tensiones entre estas dos formas posibles de concebir un territorio: la primera como lugar, es decir, territorio concreto ligado a una historia y receptor de una identidad y otra como espacio o concepción abstracta del territorio que no toma en cuenta los anteriores valores sino su potencialidad para el desarrollo de determiandas actuaciones urbanísticas de estricta funcionalidad.

En este contexto asistimos a la pérdida continuada del peso de la agricultura y a la aparición paralela de una demanda de suelo urbano tanto del municipio de Granada como desde el resto de municipios que conforman este ámbito. El hecho esencial aquí es que la rentabilidad de la agricultura en la Vega hoy no puede competir en términos puramente económicos frente al valor del suelo para su urbanización, actuando como desmantelador de la Vega como paisaje agrario, a pesar de tratarse de un suelo fértil e irrigado. En este sentido hay que resaltar la advertencia que contiene el actual PGOU que habla del lugar común en que se ha convertido "la escasa rentabilidad económica de los terrenos agrícolas" ya que, como se ha señalado anteriormente, la evaluación de esta supuesta falta de rentabilidad se refiere, desde luego, a su comparación con las rentas obtenidas de su inclusión en el proceso urbanizador.

De esta tensión no resuelta satisfactoriamente han venido desarrollándose sobre este paisaje una serie de actuaciones que lo van desarticulando progresivamente. A este respecto tanto el PGOU como el POTAUG y el Plan Espacial de Protección de la Vega así como otros autores nos ayudan a caracterizar algunos de los principales aspectos que están alterando fuertemente este paisaje:

La desincentivación para la inversión en la explotación agrícola tiene como resultado una multitud de usos del suelo. Se pierde en muchos casos la práctica de la agricultura a tiempo total. Esto hace que pervivan elementos de producción antiguos mezclados con las nuevas funciones del territorio debido a la rápida evolución de este espacio. En muchos lugares queda clara la distinción entre lo rural y lo urbano aunque ésta es menos clara en las cercanías de la ciudad. No ha habido tiempo para la aparición de formas intermedias propias de la agricultura periurbana. Se produce una desorientación tanto de lo agrario como de lo rural en tanto que ámbito de relación social y percepción del territorio (Guzmán Álvarez, 1999).

Quizás la mayor alteración de este paisaje proviene de un modelo agrícola que no siempre deja improntas visuales inmediatas. Porque sobre las bases materiales de la agricultura tradicional hoy se desarrolla en la Vega una agricultura intensiva que está degradando los recursos sobre los que se sustenta (tratado más extensamente en el apartado V.5 de este mismo trabajo), de forma que hoy asistimos a una degradación química de los suelos (acidificación y acumulación de elementos tóxicos), uso de plagicidas (persistentes en el tiempo, esterilizadores de la microflora del suelo) y, quizás lo más peligroso, contaminación del acuífero a medio plazo (de muy difícil recuperación una vez contaminado). Esta agricultura intensiva es insostenible porque socava sus propias bases. Por tanto el problema de la pervivencia del paisaje de la Vega se complejiza porque si ya es difícil el manteniento del sistema agrario frente a otros usos, nos encontramos con que el propio modelo agrario existente no es deseable.

Las parcelaciones ilegales provocan el agotamiento de recursos naturales escasos, como los que proporciona este sistema agrario. Estas parcelaciones ilegales distorsionan el sistema de asentamientos relacionado con el sistema agrario. Además, y como explicábamos con anterioridad, se generan falsas expectativas en terrenos limítrofes en relación a su potencialidad para entrar a formar parte del proceso urbanizador.

Degradación y deterioro de acequias y sus brazales. Ésta se realiza a través de contaminación por vertidos. El trazado se basa en surcos naturales que al atorarse o atrancarse por vertidos o por su mal cuidado se desvían. Se produce así una pérdida de los recorridos históricos. A ello se suma el abandono de compuertas que dan paso al agua debido, en muchos casos, a que las tierras han sido vendidas con fines no agrícolas produciéndose el consecuente desinterés que sólo es lógico mantener por su relación directa con el sistema de explotación agraria del regadío.

Degradación de caminos tradicionales y apertura de nuevas carreteras. Estos caminos nos ayudan a comprender la relación de una actividad humana como la agraria (formas de aprovechamiento, etc.). Existen vías principales de estructura radial con Granada, otras secundarias que dan acceso a las parcelas de regadío (sin asfaltar) y restos de vías pecuarias (cañadas, cordeles, veredas y coladas).. Al igual que ocurre con las acequias, la compra de parcelas para otros fines, y el avance del proceso urbanizador está alterando este complejo e interesante sistema. Hay una apertura de nuevos carriles con fines especulativos, así como actuaciones por parte de las administraciones de nuevas carreteras como la conexión de Las Gabias-Churriana-Granada, discurriendo por la ribera del Genil. En la Memoria del PGOU se alude a esta carretera en los siguientes términos:

De otro lado, el propio acceso, que en las proximidades de la actual Circunvalación se aproxima a la tangente de la directriz que define el cruce del río Genil, genera una novedosa percepción de la ciudad con inmejorables vistas del Barranco del Abogado, del Auditorio Manuel de Falla y de los Jardines del Carmen de los Mártires.

A parte del objetivo funcional de la carretera, que no ponemos en cuestión en este apartado, resulta llamativo cómo la alteración de un paisaje (en este caso el de la Vega) puede realzarse en virtud de la belleza de otro paisaje (en este caso las vistas de la ciudad). Otros ejemplos son los caminos de reciente asfaltado como el que conecta el Camino de Purchil con una rotonda de la anterior carretera, o la conexión de la Circunvalación con el Camino de Purchil, que van progresivamente insularizando espacios agrarios y rompiendo con la integridad del paisaje.

Degradación de edificaciones rurales. Dada la pérdida de funcionalidad, muchas de ellas se encuentran en un proceso de degradación puesto que en algunos casos están en ruinas, y en otros se han transformado hasta el punto de quedar irreconocibles las tipologías edificatorias de una interesante arquitectura tradicional que tiene la virtud de mostrarnos la relación del hombre con un medio agrario. La necesidad de un mantenimiento adecuado, en los casos así requeridos, nos permite la comprensión de este espacio a la vez que se mantienen unas tipologías que evidencian una diversidad arquitectónica en un mundo, el actual, empeñado en importar tipologías que homogeneizan el territorio rompiendo con sus singularidades. El estado final de las edificaciones ubicadas en la Vega del municipio de Granada es caótico, puesto que se mezclan cortijos que aún mantienen la tipología agraria con otros cuyas transformaciones ya las hacen irreconocibles a los que se suman edificaciones de nueva planta.

Fuente: Plan especial de Protección de la Vega, 1991

Otras actividades como la extracción de tierras atentan directamente contra el recurso básico y primordial de un espacio agrario cuyo suelo es de un alto valor agrario y que ha sustentado este paisaje cultural.

Degradación y contaminación de ríos. Esto se produce por el uso de fertilizantes, herbicidas y pesticidas. En sus bordes y riberas se producen acúmulos de vertidos. Así mismo se ha acabado con la vegetación de ribera de estos cauces. Con estas prácticas también se ataca la vulnerabilidad de la capa freática. Estos aspectos serán tratados de forma más específica en los apartados IV.2.4., IV.3.2. y V. de este trabajo).

Un aspecto que queremos poner de relevancia en este apartado es la contradicción entre los objetivos del planeamiento y el imparable proceso urbanizador. La historia del planeamiento sobre este espacio es ya larga en el tiempo. Así, desde 1973 en que se aprueba el Plan Comarcal de Ordenación Urbana, se intentó una planificación integrada de la Comarca con poco éxito (aspecto éste esencial para una buena gestión sobre un espacio tan peculiar como la Vega). De ahí se pasó a los nuevos planes urbanísticos de cada población con estrategias de planificación que primaban el crecimiento urbano. Desde el PGOU de Granada de 1985 se intentó frenar este crecimiento en el área de la Vega, pero con el devenir de los años se realizaron obras de infraestructuras de tanta importancia como la ronda de Circunvalación de Granada que, más allá de convertirse en una frontera al crecimiento urbano, somete a tensiones las parcelas circundantes convertidas en un potencial valor. En la actualidad Granada ha aportado terrenos ubicados en la Vega para la construcción del Campus de la Salud como nuevo espacio urbanizado de importantes dotaciones tanto para la ciudad como para el resto de la aglomeración.

Los objetivos contemplados para este ámbito por parte del Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Granada aprobado recientemente y el Plan General de Ordenación Urbana de Granada en su documento para la información pública de Marzo de 2000 subrayan una perspectiva proteccionista respecto a la Vega. En el primero se concede una importante consideración a este espacio para someterlo a protección y mejora en los siguientes términos:

- Protección del paisaje: búsqueda de estrategias para racionalizar el consumo de recursos ambientales origen de la pérdida de valores paisajísticos.

- Protección de sus recursos hídricos: racionalización del agua como recurso escaso e imprescindible.

- Protección de su uso público: adecuando la estructura territorial a la ciudad funcional y construyendo el sistema de espacios libres de Granada y su entorno.

- Protección de sus valores productivos: potenciando los valores productivos territoriales, es decir, los suelos de la Vega, de un alto valor productivo agrícola frente a aquellos que ocasionan la pérdida de los mismos.

Fuente: POTAUG, 1999

- Potenciación de su capacidad productiva: racionalización del sistema de riego.

Por su parte, el Plan General de Ordenación Urbana de Granada considera la Vega como: un espacio sometido a presiones y determinaciones que conllevan su protección en aquellos elementos que o bien son estratégicos, o bien permite la racionalización de sus recursos. Es un espacio singular por los numerosos factores que en ella concurren: variables físicas favorables a la productividad agrícola, su tradición cultural, la percepción positiva de su paisaje, etc. La finalidad que se propone es realizar propuestas y medidas estratégicas asumibles por las fuerzas municipales para así brindar a las generaciones futuras, un legado de muchos siglos de historia. Para ello se proponen:

- La no ocupación del espacio de la Vega.

- Para los pocos espacios que quedan entre la ciudad y la circunvalación su conversión en Sistemas Generales de Espacios Libres que mantengan el uso agrícola que en la actualidad tienen con la intención de reintroducir la Vega en la ciudad..

- Limitación del crecimiento de la ciudad hacia la Vega a través de la protección agrícola que para la Vega mantiene el documento del Plan. Para ello se proponen actuaciones denominadas como políticas de protección activa.:

Reforestación y tratamiento de las márgenes del río Genil.

Erradicación de usos y actividades prohibidas.

Tratamiento de caminos, acequias y elementos de estructura territorial.

Incentivación de la conservación de las edificaciones rurales de interés.

Regulación de núcleos rurales.

El primer aspecto destacable del planeamiento que afecta a este espacio es su dilatada preocupación en el tiempo que ha intentado recoger el sentimiento ciudadano de afecto por la Vega, preservar un recurso agrario por la riqueza de sus suelos y mantener una característica visual esencial de la ciudad. Sin embargo los resultados del proceso son negativos porque sobre un problema muy complejo se ha intentado actuar siempre de forma sectorial: en relación al no crecimiento urbano sobre suelo cultivable (como actuación prioritaria) y en relación a elementos materiales que componen este paisaje (caminos, acequias, regeneración de riberas, tipologías constructivas tradicionales, etc.). Por contra se ha dejado habitualmente al margen la cuestión central que está haciendo desaparecer este paisaje: la crisis agraria de la vega. Se ha intentado mantener lo agrario impidiendo cualquier otro uso, especialmente el urbano o industrial aunque, por otra parte, no se ha desarrollado una política efectiva para que la actividad agraria se vea librada (o al menos descargada) de las tensiones a que se ven sometidas sus parcelas por el proceso urbanizador. Este tipo de normativa, que no contempla la raíz del problema agrario, tiende a fosilizar parte de los elementos formales del paisaje, en el mejor de los casos.

La situación se agrava aún más cuando ninguno de estos planes citados pone en cuestión el modelo de agricultura actual en la Vega, que es un agricultura intensiva altamente dependiente de inputs, contaminante, despilfarradora del recurso agua y, en suma, agresiva con el recurso suelo.

Por tanto, y haciendo un resumen de lo expuesto, podemos concluir que, ante la desaparición de un paisaje cultural, de alto valor simbólico y objeto de preocupación por parte de las administraciones, hasta hoy hemos contado con un afecto ciudadano que no se ha manifestado operativo, y con unas actuaciones administrativas que no abordan su crisis agraria como única forma de mantener un paisaje que es fundamentalmente agrario consiguiendo, finalmente, un lugar muy vulnerable y en franco retroceso.

-Fin-
///////////////////////////////////

GRAJAN dijo...

Gracias Sr.Victor-Hot, impresionante análisis de esta excelente y prestigiosa villa. Si usted quisiera podría enviarme via email alguna foto más cercana que la existente en el post.
Un abrazo.

GRAJAN dijo...

Sería interesante mostrar la localidad de alguno de los lectores de El Rincon de Grajan, pero la timidez vence en este blog. Poco a poco los beneficios de trabajar en equipo se irán incrementando.
S2!!

P.M.V.G dijo...

Deja la imagen, está bien, aunque de los 3 municipios nos falta Belicena.

Mejor que fotos te mandaré 2 videos, son promocionales de Vegas del Genil, demasiada promoción quizás y sobra el Alcalde al principio, por lo demás es la mejor manera de conocer el municipio:

(Te los mando al correo, aquí no hay forma de pegar los Códigos HTML)


Bonito detalle, Un gran saludo.

wanted dijo...

Ese VEGUEÑO HOT, joer como presume de city el cuate. Desde lo más alto de VEGAS DEL GENIL se ve la VEGAENTERA, jejeje. Ahora bien, a toda esta exhaustiva documentación hay que añadirle que desde hace bien poco ondea la NEWBANDERA PMVG, quizás la más guapa de toas las enseñas futboleras.

¡¡Olé las Vegas del Genil y olé toda su buena gente!!. SILVER Y MOI brindamos por una city tan cohonuda. Iremos por allí a degustar esos platillos tan interesantes como San Antón con su olla, Pepo al limón (conejo, excuse) y los maravillosos dulces como los huevos que molan (digo moles) y los huevos gloria (En las Vegas no nos faltan huevos no señor, jejeje).

Buenos amigos pues ya hemos aprendido un poco más de la Historia de esa gran city de LAS VEGAS DEL GENIL, thank for la información SR. MONEY y SR. BUFE.

FROM REY LUI, en LOS MANDRILES, ESTADO DE CHIMPA, muchos estimos de S.S.S.W.

Grajan dijo...

Increible y precioso lugar este Vegas. Que se prepare el Caribe, que ahora tiene un competidor muy fuerte.
S2!!